Algunos la llaman patata.
Nadie sabe con seguridad,
Tal vez nació con celeridad,
En algún lugar como “Jatata”.
De ser una desconocida completa,
Después que Colón dio su primera vuelta,
Adquirió pronto gran celebridad
Y de los europeos evitó la mortandad.
Mientras en nuestro suelo
La papa fue siempre un consuelo,
Desde milenios que se la cosecha,
Abriendo el campesino surco y brecha.
Y como no había refrigerador,
Sin sufrir rasguño,
El inca previsor
La transformó en chuño.
Marina Lupión Martín y Tatiana María Alonso Diaz
de 6ºA 4/4/2008